- ¿Papá, por qué me hiciste nacer si desde el primer día no he hecho más que sufrir?
- Hijo, nosotros estamos aquí para luchar contra la muerte, y es una batalla que tenemos perdida de antemano pero, rendirnos sin luchar no tendría ningún sentido.
La muerte no va a parar nunca de darnos latigazos . Va a acercarse continuamente hacia nosotros, intentará hundirnos, se llevará a quienes queremos, nos enfermará y mirará con risa sádica como sufrimos desde la esquina. Estará al acecho constante hasta el final de nuestros días, y ese día, cuando nos lleve, intentará creerse victoriosa. Yo te traje a este mundo para que no le des ese gusto. A la muerte cuando venga, que vendrá, hay que responderle con más vida.
Hijo, somos soldados en una batalla perdida. Hijo, somos soldados de la vida. No importa la derrota, su batalla no es como lanuestra. Nuestra guerra es dura pero hermosa. Nuestro trabajo, tú trabajo hijo mío, es mantenerse en pie. Resistir, y resistir riendo, que las lágrimas son sólo armas y artimañas de la muerte.
Voy a serte sincero, no va a ser fácil tu camino por el campo de batalla. El suelo está frío, a veces helado y caminarás descalzo sobre la ausencia de los que se fueron. Otras quemará, manará fuego y no habrá calzado que te salve. La muerte pondrá tu vida al rojo vivo y , cuando todo esté tranquilo, siempre habrá piedras que clavarse.
LA muerte, MI muerte, TU muerte y todas las muertes intentarán matarte constantemente, es su trabajo. Pero recuerda, hijo, que lo nuestro es otra cosa. No nacimos para matar a la muerte ni a nadie. Nuestras armas son reír entre el alubión e puñaladas que no cesan, dar a mor a quien nos ama,cuidarnos, protegernos, coger los cinco minutos más claros del día más oscuro y salir con los amigos, recordar, en mitad de la amnesia selectiva del dolor, los mejores momentos que puedan sacarnos de las tinieblas, amar a alguien como nunca,...
Y respondiendo a tu pregunta,
Hijo, te traje para que pases y me sobrepases, para que vivas y me sobrevivas.
Hijo,
te hice nacer para que sigas dando vida.
viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
sábado, 4 de septiembre de 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
Lección de conducir
La ciudad era un cuerpo
untado en mantequilla
Los hombres eran sus miembros
Los coches eran hormigas
de fuego, gas y metal.
El tráfico un animal que mordía.
Los hombres perdemos miembros
disueltos en gasolina
en gatos hidráulicos, atascos,
…
Somos de dinamita.
El asfalto es petróleo.
La ciudad son cerillas.
[- Gire a la izquierda en el cruce.
Siga recto, 200 metros
Inmólese en la próxima salida.]
untado en mantequilla
Los hombres eran sus miembros
Los coches eran hormigas
de fuego, gas y metal.
El tráfico un animal que mordía.
Los hombres perdemos miembros
disueltos en gasolina
en gatos hidráulicos, atascos,
…
Somos de dinamita.
El asfalto es petróleo.
La ciudad son cerillas.
[- Gire a la izquierda en el cruce.
Siga recto, 200 metros
Inmólese en la próxima salida.]
viernes, 9 de julio de 2010
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