Frontera
Se funden las fronteras
a cientos de muertes diarias
a miles de bellas mentiras
a sangre tostada al sol en su barreras
que huele mucho a chamusquina
Cuando paso junto a ellas, me dan arcadas libertarias.
Rejas, rejas y más rejas
a veces muros de palabras
animales adiestrados en la muerte
a veces gente que te dispara
Verjas, verjas y más verjas.
Interminables desiertos, muchas murallas de piedra
dunas afines al sufrimiento, mares enrabietados hasta la muerte ajena.
Amarillos, negros y blancos las saltamos a riesgo de vida
a posibilidad de futuro. Sin miedo a la muerte, que
aunque no lo parezca,
hay peores destinos.
Muros, muros y más muros
se tienen de metal y piedra,
los hay que parecen abiertos, los hay hasta con puertas
con o sin ventanas, azules o rojos,
claros u oscuros, todos son muros.
Y, aunque no lo parezca,
existen peores barreras
temo a las cortinas de humo,
al silencio, la actitud más cómoda, la vergüenza
al asco que da ver la verdad.
Están por todas partes
son de plástico, de minas o de alambre
Las fornteras son de hombre.
Y las salta el hambre.
Si es que hay barreras para todo; Sevilla, no sé cuándo.
Naturaleza entre las rejas; Mi casa; 2008